La máquina no es más que un desarrollo sofisticado de la herramienta. No se me ocurre una que no funcione con sentido pues son concreción del ingenio para mejorar una actividad. Se les exige así pues funcionalidad aunque su cometido solo sea el recrear las absurdas locuras de su creador. Me invade la tentación de convertir esta habilidad para construir maquinaria en una metacreación en la creación, prolijamente explotada por otra parte en la ciencia ficción. Este delirio se inspira en lo que Stanley Kubrick plantea en 2001 Una Odisea del Espacio.
De la infinita cantidad de probabilidades que genera el caos una es el orden. Algunos tipos de orden el azar los apaña para consolidarse un tiempo. Estrella o gusano, prisioneros de esta fijación imperdurable crean la ficción de trascender el tiempo replicándose y así transmitir con mejor o peor fortuna el orden conquistado. Esta es la mecánica de ganar pedazo a pedazo la eternidad a base de replicas de cada orden. La disfunción orgánica terriblemente desequilibrante empieza cuando esta mecánica evoluciona y sin dejar de estar sujeta a la necesidad intrínseca de la supervivencia, siente que siente, recreando desde este mismo momento un universo paralelo a la altura de las luces de esta mutación. La máquina quiere entender pero no ha sido creada para ello.
El caso es que este ser pensativo, ensimismado y melancólico, recrea la creación desde un mundo de ideas, alguien en un principio, piensa, debió pensar en crear el universo. Cree que alguien creado creó.
¿Y porqué no? El hombre se ayuda de herramientas para mejorar o superar sus limitaciones orgánicas. Son prótesis externas con las que pretende subsanar las deficiencias con que la naturaleza le dotó y rizando el rizo desea ahora lo que la naturaleza nunca procuró, que es crear máquinas pensantes, réplicas de un mundo ideal, elaborado a la medida de los dioses que se inventaron.
Tiene lógica que máquinas ideadas para pensar lleguen a superarnos sin problemas, tienen, claro, el defecto de que por ahora no saben replicarse, pero todo se andará si el tiempo y las autoridades civiles y militares lo permiten.
Todo esto sin hablar de biótica.
Me voy a Jaén a digerir todo esto.